El mejor modo de vivir tu juventud, según Robert Greene, autor de El Arte de la Seducción, es buscar experiencias que te acerquen a lo que realmente deseas. Se trata de exponerte, asumir riesgos y explorar oportunidades mientras vas descubriendo tu camino. Así, cada decisión y cada experiencia te ayuda a construir la vida que quieres y a entender qué es importante para ti en esta etapa.
Dos Caminos

Quienes eligen el primer camino suelen dispersarse entre demasiadas ideas y deseos. Viven muchas emociones, prueban cosas distintas, pero al llegar a los 30 aparece una sensación incómoda, la de no haber avanzado hacia ningún lugar concreto. Quienes toman el segundo camino, en cambio, viven con prisa por cumplir expectativas y hacer dinero. Se enfocan en la estabilidad desde temprano, pero terminan atrapados en una vida vacía, dejando que su juventud se les escape sin haberla disfrutado.
Robert Greene propone una manera de conciliar ambos caminos. Para él, una de las cosas más importantes que puedes encontrar en tu juventud es algo en lo que seas bueno, una habilidad real que te permita empezar a construir estabilidad y sustento. No se trata solo de sobrevivir, sino de crear un punto de apoyo que te dé mayor libertad para moverte hacia el futuro.
Pero Greene también advierte que un empleo de 9 a 5, por sí solo, difícilmente te llevará a cumplir tus sueños. Por eso insiste en mantenerte abierto a la aventura sin perder de vista el desarrollo de habilidades con propósito. No tienes que elegir entre explorar y avanzar. Puedes moverte hacia lo que quieres mientras sigues descubriendo lo que la vida pone frente a ti, explorando nuevas formas de generar ingresos o incluso creando tu propio camino.
Haz un plan. Date la oportunidad de crear algo valioso, algo que el mundo necesite. No temas asumir responsabilidades; ahí suele aparecer aquello que te sostendrá en la vida. Es posible tomar más de las que deberías, pero ese error es menos común que evitarlas por completo. Muchas de las trampas que la gente teme, compromisos, deberes, cargas, en realidad no lo son. Asustan porque implican empezar a vivir con intención.
Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados. Proverbios 16:3 (RVR1960)
No tengas miedo
El miedo no siempre significa que debas detenerte; muchas veces es simplemente la señal de que estás frente a algo que podría empujarte a crecer. Sentirlo no es un problema: dejar que te frene sí lo es.

Una vez escuché a Alex Hormozi decir algo así como que el miedo se ve como un mar enorme, pero en realidad solo tiene unos cuantos centímetros de profundidad. Desde lejos uno piensa que, si da el primer paso, se va a hundir; pero cuando por fin te animas, te das cuenta de que no era tan profundo como imaginabas y puedes seguir avanzando sin ahogarte.
Cuando aparezcan esas pequeñas aventuras inesperadas, no las descartes por costumbre o por comodidad. Atrévete a dar pasos que te incomodan un poco; ahí es donde comienzan las experiencias que realmente te transforman.
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:10 (RVR1960)




