Hombre salpicando agua con los pies.

El mejor modo de vivir tu juventud, según Robert Greene

El mejor modo de vivir tu juventud, según Robert Greene, autor de El Arte de la Seducción, es buscar experiencias que te acerquen a lo que realmente deseas. Se trata de exponerte, asumir riesgos y explorar oportunidades mientras vas descubriendo tu camino. Así, cada decisión y cada experiencia te ayuda a construir la vida que quieres y a entender qué es importante para ti en esta etapa.

Dos Caminos

Hombre y Mujer separados.
Foto de Wesley Tingey en Unsplash
  • Dedicar tu juventud a divertirte y vivir sin responsabilidades.
  • Dedicar tu juventud únicamente a trabajar y ser productivo.

Quienes eligen el primer camino suelen dispersarse entre demasiadas ideas y deseos; viven muchas emociones, pero al llegar a los 30 tienen la sensación de no haber avanzado a ningún lado. Quienes toman el segundo camino, en cambio, viven con prisa por cumplir expectativas y hacer dinero, pero terminan atrapados en una vida vacía, dejando que su juventud se les escape sin haberla disfrutado.

Robert Greene propone una manera de conciliar ambos caminos: mantenerte abierto a la aventura sin perder de vista el desarrollo de habilidades con propósito. Según él, no tienes que elegir entre explorar y avanzar; puedes moverte hacia lo que quieres mientras sigues descubriendo lo que la vida pone frente a ti.

Haz un plan. Date la oportunidad de crear algo valioso, algo que el mundo necesite. No temas asumir responsabilidades; ahí suele aparecer lo que te sostendrá en la vida. Es posible tomar más de las que deberías, pero ese error es menos común que evitar tomarlas. Muchas de las “trampas” que la gente teme, como compromisos, deberes o cargas, en realidad no son trampas: son responsabilidades que asustan porque implican empezar a vivir con intención.

Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados. Proverbios 16:3 (RVR1960)

No tengas miedo

El miedo no siempre significa que debas detenerte; muchas veces es simplemente la señal de que estás frente a algo que podría empujarte a crecer. Sentirlo no es un problema: dejar que te frene sí lo es.

Reconoce el miedo irracional e ignóralo.

El mar del miedo no es profundo

La orilla del mar
Foto de Martino Pietropoli en Unsplash

Una vez escuché a Alex Hormozi decir algo así como que el miedo se ve como un mar enorme, pero en realidad solo tiene unos cuantos centímetros de profundidad. Desde lejos uno piensa que, si da el primer paso, se va a hundir; pero cuando por fin te animas, te das cuenta de que no era tan profundo como imaginabas y puedes seguir avanzando sin ahogarte.

Cuando aparezcan esas pequeñas aventuras inesperadas, no las descartes por costumbre o por comodidad. Atrévete a dar pasos que te incomodan un poco; ahí es donde comienzan las experiencias que realmente te transforman.

No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:10 (RVR1960)

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Jonathan González
Jonathan González